Un estudio pionero ha logrado medir los beneficios psicosociales que supone, para mujeres con cáncer de mama, el hecho de participar en grupos de ejercicio físico supervisado. Para ello se ha desarrollado una nueva escala de evaluación, denominada PsySoc-CAFO, que ha demostrado ser una herramienta válida y fiable. La escala analiza cuatro dimensiones clave: el estado psicoemocional, la autoestima y pertenencia, el apoyo entre iguales y la motivación. La nueva herramienta ha permitido evaluar con rigor un beneficio del ejercicio que ha sido escasamente medido hasta ahora, la fuerza terapéutica de realizar la actividad en grupo, y ha confirmado que, efectivamente, el grupo también cuida.
Ejercicio físico y cáncer de mama: la fuerza del grupo