Se ha investigado el desarrollo de un nuevo tipo de material para la captura selectiva de dióxido de carbono (CO2) consistente en films porosos de quitosano, un biopolímero natural que se obtiene a partir de residuos de crustáceos. Este biopolímero, tras un proceso de modificación química, muestra un aumento significativo en su capacidad de adsorción de CO2 y una mayor selectividad frente al nitrógeno. Los resultados demuestran que la modificación química de biopolímeros es una estrategia viable y sostenible para diseñar nuevos adsorbentes de CO2.
Materiales sostenibles para la captura selectiva de CO2 a partir de residuos de crustáceos