Un estudio del grupo EARTH de la Universidad de Castilla-La Mancha analiza cómo transformar la biomasa de plantas invasoras de los humedales en materiales capaces de detectar glucosa. La investigación demuestra que, mediante procesos de carbonización y activación, pueden obtenerse sensores no enzimáticos muy sensibles, estables y de bajo coste. Los resultados evidencian que un residuo cuya expansión altera el equilibrio natural de estos ecosistemas puede convertirse en una tecnología sostenible con potencial para mejorar el control de la diabetes, una enfermedad de enorme impacto global.
¿Y si la biomasa de plantas invasoras pudiera ayudarnos a controlar la diabetes?