La epilepsia es un trastorno neurológico asociado al estrés crónico. Un estudio reciente ha analizado cómo responden los pacientes con epilepsia al estrés mediante una prueba que normalmente eleva el cortisol, la “hormona del estrés”. Los resultados muestran que, a diferencia de las personas sanas, aquellas con epilepsia presentan una respuesta amortiguada. Además, quienes conservan una respuesta similar a la de las personas sanas tienen menos crisis, mejor memoria y mayor calidad de vida, lo que apunta a un papel clave del estrés en la epilepsia.
El papel clave del estrés en la epilepsia