En educación debemos preparar al alumnado para trabajar con otros, mejorar sus ideas y construir conocimiento orientado al bien común en contextos de incertidumbre. Una tecnología bien diseñada y bien usada puede contribuir a ello cuando ofrece información clara, ajustada al momento de la actividad y conectada con las necesidades del alumnado. Con ella, el alumnado puede comprender cómo interviene en el grupo, qué valor tienen sus aportaciones, cómo puede mejorar las ideas compartidas y cómo participar de forma más informada en una evaluación transparente y abierta al diálogo.
Aprender a construir conocimiento juntos con ayuda de la tecnología