Lentejas

Lentejas tolerantes a la sequía: un enfoque genético

La producción de lentejas, una legumbre esencial en la dieta mediterránea, está gravemente afectada por la sequía. Ante este desafío, investigadores de la Universidad de León han identificado regiones específicas del genoma de esta planta asociadas a la tolerancia al déficit hídrico, reduciendo el número de genes candidatos implicados. Este hallazgo es clave para el desarrollo de futuros programas de mejora que permitan obtener nuevas variedades comerciales, capaces de producir bajo condiciones de sequía.


La lenteja es uno de los cultivos más relevantes a escala global, situándose entre las cinco legumbres más cultivadas del mundo. En España, su consumo está ligado a la dieta mediterránea y a un estilo de vida saludable. Desde una perspectiva nutricional, este cultivo destaca por ser una excelente fuente de proteínas y fibra, y su ingesta se asocia con una reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes y diversos trastornos metabólicos.

Sin embarto, el cultivo de lenteja en la península ibérica ha experimentado un notable descenso en las últimas décadas. En la actualidad, una gran parte de las lentejas consumidas en España procede de importaciones, principalmente de Canadá, Estados Unidos y Turquía. El origen de este declive radica, en gran medida, en la escasez de variedades adaptadas a las condiciones ambientales presentes. El impacto del cambio climático y la transformación de los suelos han modificado profundamente los ecosistemas, lo que sumado a la limitada inversión en mejora genética ha dado lugar a una falta de variedades capaces de responder a estos nuevos escenarios. Como consecuencia, las variedades tradicionales se enfrentan a nuevas plagas, temperaturas extremas y cambios en los patrones de precipitación, lo que reduce significativamente el rendimiento del cultivo.

Desarrollar nuevas variedades tolerantes a la sequía

De todos los factores que limitan el rendimiento en la obtención de lentejas, la sequía es el más importante. Por tanto, el desarrollo de nuevas variedades que conserven características agronómicas y organolépticas deseables —como el tamaño del grano o el sabor— y que, al mismo tiempo, presenten tolerancia al déficit hídrico resulta clave para recuperar e incrementar la producción de esta legumbre.

La comprensión de los mecanismos genéticos que confieren tolerancia es el primer paso hacia la obtención de variedades resilientes. Además, para garantizar la estabilidad de la tolerancia en las futuras generaciones es clave centrar la investigación en los factores genéticos heredables codificados en el ADN. Para ello, es necesario comparar plantas con diferente comportamiento frente a la sequía: por un lado, aquellas con tolerancia —aunque no posean otros rasgos agronómicos de interés— y, por otro, plantas susceptibles a ella. Analizando las diferencias en sus secuencias de ADN es posible identificar regiones del genoma potencialmente implicadas en el mecanismo de tolerancia al estrés hídrico.

Esta estrategia, conocida como mapeo de caracteres cuantitativos (QTLs, por sus siglas en inglés), emplea herramientas estadísticas para identificar con alta precisión las regiones genómicas asociadas al carácter de interés.

Diferencias en el ADN de lentejas cultivadas y silvestres

En nuestro estudio analizamos el ADN de una variedad cultivada de lenteja (susceptible a la sequía) y de un pariente silvestre (tolerante), así como el de la progenie derivada de su cruzamiento. Tanto las plantas parentales como su descendencia fueron sometidas a condiciones de sequía, evaluándose su grado de tolerancia al estrés hídrico. La integración de los datos fenotípicos (el grado de tolerancia) y genéticos mediante el análisis de QTL permitió identificar un total de 26 regiones del genoma asociadas con parámetros de tolerancia y productividad en condiciones de sequía.

Estas regiones contienen un número variable de genes, desde 31 en las más pequeñas hasta más de 2000 en las de mayor tamaño. Entre los cuales probablemente se encuentran los responsables de conferir tolerancia al déficit hídrico. Así, la identificación de estas regiones representa un avance fundamental en la mejora genética de la lenteja, ya que reduce significativamente el número de genes candidatos que es necesario investigar (de entre los cerca de 40,000 que tiene el genoma de la lenteja).

Este hallazgo sienta las bases para futuras caracterizaciones funcionales de estos genes que arrojen luz sobre los mecanismos de tolerancia a la sequía, dando el primer paso hacia la obtención de nuevas variedades comerciales de lenteja con resiliencia y productividad mejoradas.

Referencia:

Fernandez-Gutierrez, A., Rodriguez-Torres, A. F., Curtin, S., González, A. I., Polanco, C., & Gutierrez-Gonzalez, J. J. (2026). Genomic Regions Associated with Drought Tolerance and Other Traits in Lentils (Lens sp.). Plants, 15(5), 674. https://doi.org/10.3390/plants15050674


Autores del artículo divulgativo:

Andrea Fernandez-Gutierrez, Juan Jose Gutierrez-Gonzalez y Álvaro F. Rodriguez-Torres
Área de Genética, Departamento de Biología Molecular
Universidad de León


Fuente: Scientias

Artículo bajo licencia Creative Commons – Atribución (CC BY 4.0). Este artículo puede ser reproducido íntegramente siempre y cuando vaya firmado por los autores y se acredite SCIENTIAS como fuente, incluyendo el enlace a nuestra página.