Billetes de euro

¿Por qué no reaccionan igual las bolsas de la eurozona ante la política del BCE?

Un estudio reciente de investigadores de la Universidad Castilla–La Mancha analiza cómo se transmiten las decisiones de política monetaria del Banco Central Europeo a los mercados bursátiles de los países de la zona del euro. El trabajo muestra que, aunque la política monetaria es común para todos los países, sus efectos sobre las bolsas nacionales son muy desiguales, y que una explicación ampliamente aceptada —la estructura sectorial de cada mercado— no basta para justificar esas diferencias.


La política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) se diseña con un único objetivo, mantener la estabilidad de precios en la zona del euro, y se aplica de forma homogénea en toda la zona. Sin embargo, desde los orígenes del euro se ha señalado que sus efectos pueden diferir entre países. Una interpretación influyente, formulada originariamente por los profesores estadounidenses Gerald A. Carlino (Banco de la Reserva Federal de Piladelfia y ‘The Wharton School’ de la Universidad de Pensilvania) y Robert DeFina (Universidad de Villanova en Pensilvania), sostiene que esta heterogeneidad podía explicarse por la distinta composición sectorial de las economías de cada región económica o país: si algunos sectores bursátiles son más sensibles a los tipos de interés, los mercados con mayor peso de esos sectores deberían reaccionar con mayor intensidad ante un cambio en la política monetaria.

El objetivo de nuestro estudio ha sido evaluar si esta explicación sigue siendo válida en el contexto de los mercados bursátiles de la eurozona. Para ello, hemos analizado la respuesta de las bolsas nacionales a movimientos no anticipados (shocks) de los instrumentos de política monetaria del BCE. Para la identificación de estos shocks se utilizan herramientas econométricas que permiten además estudiar sus efectos a lo largo del tiempo. Es más, el análisis se plantea en un contexto global, incorporando factores externos que influyen tanto en las decisiones del BCE como en la evolución de los mercados financieros domésticos. Los resultados obtenidos permiten comprobar si la estructura sectorial es suficiente para explicar la heterogeneidad observada entre los mercados nacionales.

¿Cómo reacciona el mercado bursátil europeo a la política monetaria?

El primer nivel de análisis se centra en el conjunto del mercado bursátil de la eurozona. Los resultados muestran que un endurecimiento inesperado de la política monetaria —una subida no anticipada de los tipos de interés— provoca una caída significativa de los precios de las acciones. Este efecto no es inmediato ni transitorio: se acumula con el tiempo y alcanza su máxima intensidad aproximadamente dos años después del shock. En términos agregados, el impacto negativo sobre el mercado bursátil europeo es económicamente relevante.

Este resultado es coherente con la teoría económica y con la evidencia previa sobre la relación entre política monetaria y mercados financieros. Un entorno de tipos de interés más altos encarece la financiación, reduce las expectativas de beneficios futuros y presiona a la baja los precios de las acciones.

Mercados nacionales: una respuesta muy desigual

Cuando el análisis se traslada a los mercados bursátiles nacionales, la heterogeneidad es evidente. Algunos países experimentan caídas muy pronunciadas tras un shock monetario, mientras que en otros el efecto es considerablemente menor. En el período analizado, entre 2004 y 2019, el mercado irlandés, por ejemplo, muestra una respuesta especialmente intensa, mientras que otros, como el luxemburgués, reaccionan de forma mucho más moderada.

Estas diferencias confirman que la política monetaria común no se transmite de manera uniforme a los mercados financieros de los distintos países del euro. La magnitud del impacto varía notablemente entre mercados, lo que plantea la cuestión central del estudio: ¿a qué se deben estas divergencias?

Sectores económicos y sensibilidad a los tipos de interés

Para abordar esta cuestión, se ha analizado primero cómo reaccionan los principales sectores económicos ante un shock de política monetaria. El análisis sectorial muestra que todos los sectores se ven afectados negativamente por una política monetaria más restrictiva, aunque no con la misma intensidad. Sectores como tecnología, finanzas, utilities (empresas de servicios públicos) o materiales presentan una mayor sensibilidad, mientras que otros, como telecomunicaciones o bienes de consumo básico, reaccionan de forma más moderada.

Este resultado es intuitivo. Algunos sectores dependen más de las condiciones de financiación o están más expuestos a los ciclos económicos, por lo que cabría esperar que reaccionaran con mayor fuerza a los cambios en los tipos de interés. A primera vista, esta evidencia parece respaldar la idea de que la estructura sectorial puede explicar las diferencias entre mercados nacionales.

¿Basta la estructura sectorial para explicar la heterogeneidad?

El paso clave del estudio consiste en combinar la sensibilidad sectorial con la composición real de cada mercado bursátil nacional. Para cada país, hemos calculado cuál debería ser la respuesta de su mercado si esta dependiera únicamente del peso relativo de cada sector y de la reacción estimada de dichos sectores a la política monetaria. De este modo, se construye una respuesta “teórica” basada exclusivamente en la estructura industrial de cada bolsa.

Los resultados son concluyentes. Las respuestas explicadas por la estructura sectorial resultan muy similares entre países y no consiguen reproducir las grandes diferencias observadas en los datos reales. Aunque los sectores reaccionan de forma distinta a la política monetaria, estas diferencias no son suficientes para explicar por qué algunos mercados nacionales son mucho más sensibles que otros.

En otras palabras, la estructura sectorial, por sí sola, no basta para entender la heterogeneidad en la transmisión de la política monetaria a los mercados bursátiles de la eurozona. La explicación tradicional resulta, al menos en este contexto, incompleta.

Más allá de los sectores: implicaciones del estudio

Este hallazgo sugiere que otros factores desempeñan un papel clave en la transmisión de la política monetaria. Entre ellos podrían encontrarse las características financieras de las empresas, las diferencias en los sistemas bancarios nacionales, la dependencia de la financiación externa o la forma en que las medidas del BCE se canalizan en cada país.

En definitiva, el estudio aporta evidencias de que la política monetaria común genera efectos asimétricos en los mercados bursátiles de la eurozona y que estas asimetrías no pueden explicarse únicamente por la estructura sectorial. Los resultados invitan a ampliar el foco del análisis y abren nuevas líneas de investigación para comprender mejor cómo se transmiten las acciones de los bancos centrales a las distintas plazas bursátiles domésticas.

El trabajo es resultado de un proyecto financiado por la Agencia Estatal de Investigación (PID2023-151010NB-I00).


Referencia:

Nave, J.M. and J. Ruiz (2025). Stock market sensitivities to European monetary policy. The Journal of Economic Asymmetries, 32, e00437. https://doi.org/10.1016/j.jeca.2025.e00437

Autores del artículo divulgativo:

Juan M. Nave y Javier Ruiz
Departamento de Análisis Económico y Finanzas
Universidad de Castilla – La Mancha

Fuente: Scientias

Artículo bajo licencia Creative Commons – Atribución (CC BY 4.0). Este artículo puede ser reproducido íntegramente siempre y cuando vaya firmado por los autores y se acredite SCIENTIAS como fuente, incluyendo el enlace a nuestra página.