Un reciente estudio revela que la diabetes y los problemas renales pueden favorecer la estenosis aórtica, una enfermedad en la que se estrecha la válvula principal del corazón. Los resultados señalan que el mecanismo implicado es el estrés oxidativo, que daña las células. Algunos fármacos antidiabéticos podrían proteger el corazón ante esta patología, lo que abre nuevas vías para tratar las enfermedades cardiovasculares de forma más integral.
En el colegio nos enseñan que el cuerpo humano está dividido en órganos y sistemas independientes. Esta creencia se mantiene en el tiempo, de forma que si tenemos afecciones en la piel acudimos a dermatología y si tenemos un problema en el corazón acudimos a cardiología. Sin embargo, la realidad es mucho más compleja: los sistemas del cuerpo están profundamente interconectados. Una enfermedad rara vez afecta a un solo órgano, habitualmente generan una reacción en cadena que involucra a varios sistemas. Y ese es uno de los puntos de partida de nuestro estudio.
Nuestro trabajo se centra en la estenosis aórtica, una enfermedad que afecta a la válvula aórtica, una pequeña “puerta” que regula el paso de la sangre desde el corazón hacia el resto del organismo. Cuando esa válvula se calcifica, la sangre no fluye bien y el corazón tiene que trabajar más para mantener el ritmo. En nuestra investigación hemos explorado cómo la diabetes y los problemas renales pueden empeorar esta enfermedad a través de un mecanismo de actuación común: el estrés oxidativo.
Equilibrio redox
Nuestro cuerpo produce moléculas reactivas que ayudan a combatir infecciones y regular diferentes funciones necesarias para su funcionamiento. Sin embargo, cuando estas moléculas se generan en exceso y no hay suficientes antioxidantes para neutralizarlas pueden dañar nuestras células. A este equilibrio entre moléculas reactivas y antioxidantes se le llama equilibrio redox.
En nuestra investigación, publicada en la revista Antioxidants, hemos estudiado este equilibrio en pacientes con estenosis aórtica, diabetes y disfunción renal. Para ello hemos analizado dos indicadores clave: los niveles de tioles (moléculas antioxidantes que circulan en la sangre) y el estado de oxidación de la albúmina, una proteína que ayuda a defendernos del estrés oxidativo cuando no está demasiado oxidada.
Estenosis aórtica y estrés oxidativo
Nuestros resultados indican que las personas con estenosis aórtica presentan un alto nivel de estrés oxidativo: tienen menos defensas antioxidantes (tioles) y más albúmina oxidada. Además, la situación empeora notablemente si tienen problemas renales ya que, en estos casos, los niveles de albúmina oxidada aumentan de manera drástica.
¿Y qué pasa con la diabetes?
Curiosamente, aunque se sabe que la diabetes favorece el estrés oxidativo, nuestros resultados muestran que, en ausencia de estenosis aórtica, las personas con diabetes no presentan grandes diferencias respecto al grupo de personas sanas, incluso si su función renal empeora, posiblemente debido al efecto de los fármacos antidiabéticos. Este efecto farmacológico también se observa en pacientes con diabetes y estenosis aórtica. Sin embargo, cuando la estenosis aórtica coexiste con la diabetes y, además, el riñón deja de funcionar correctamente, ya sí aparece una caída en la capacidad antioxidante.
Por tanto, una conclusión clave es que algunos medicamentos usados para tratar la diabetes podrían ayudar a prevenir el avance de enfermedades cardíacas como la estenosis aórtica. Estos fármacos pueden reducir el estrés oxidativo que afecta a las válvulas cardíacas y retrasar su calcificación. Además, también hemos visto que en las personas con daño renal estos medicamentos podrían ser menos eficaces, posiblemente debido a que su sistema de defensa antioxidante ya está comprometido.
Medicina de precisión: los sistemas no funcionan de forma aislada
Este estudio refuerza una idea fundamental: los sistemas del cuerpo humano no funcionan de forma aislada, sino que están estrechamente interconectados. Cuando uno falla, otros pueden verse afectados. Por eso, la medicina moderna avanza hacia un enfoque más global, entendiendo el cuerpo como una red de interacciones. Este modelo se conoce como medicina de precisión y busca adaptar los tratamientos a cada persona, teniendo en cuenta no solo sus enfermedades, sino también su estilo de vida y su entorno.
Referencia:
Mourino-Alvarez L, Perales-Sánchez I, Hernández-Fernández G, Blanco-López G, Blanco-López E, Eiros R, Herrera-Flores C, González-Cebrian M, Tejerina T, Piqueras-Flores J, Sánchez PL, López-Almodóvar LF, Padial LR, Barderas MG. The Influence of Diabetes Mellitus and Kidney Dysfunction on Oxidative Stress, a Reflection of the Multisystem Interactions in Aortic Stenosis. Antioxidants (Basel). 2025 Jul 18;14(7):888. doi: 10.3390/antiox14070888. PMID: 40722992; PMCID: PMC12292387.
Autores del artículo divulgativo:
Laura Mouriño Álvarez, María G Barderas
Laboratorio de Fisiopatología Vascular
Hospital Nacional de Parapléjicos, SESCAM, IDISCAM
Fuente: Scientias
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